lunes, 9 de enero de 2012

El futuro del correo electrónico está en el mundo empresarial

Según Neil Murray, el correo electrónico desarrollará capacidades más amplias y centradas en el concepto de compartir información.

A pesar de que expertos vaticinan su desaparición, debido a la incursión de las redes sociales, el e-mail se está transformando en un medio de colaboración empresarial, área en la que podría asentarse su futuro.

La empresa Mimecast es el mayor gestor mundial de correo electrónico basado en el sistema de nube que almacena información en servidores de internet.

Para Neil Murray, responsable de la construcción de Mimecast, la idea que todavía se tiene sobre el e-mail es obsoleta, por lo que esta aplicación aún debe desarrollarse y evolucionar.

Con más de 4.500 clientes y más de un millón de usuarios que manejar, lo que le dan suficiente autoridad, Murray expone los problemas del correo electrónico en la actualidad y los desafíos a futuro.

- ¿Cuál es el principal problema del e-mail?

- El problema no es el correo electrónico, es la producción de tecnología. Tradicionalmente, la manera como la gente concibe el software es bastante lineal: lo diseñas, lo construyes y lo envías.

Pero en el espacio de la nube, y desde luego en el espacio de correo electrónico, la evolución es tan rápida que nuestro mayor problema es conseguir nuevas funciones en días, no en semanas, meses o años.

Para llegar a ese punto -estamos en medio de un cambio de la filosofía hacia la “entrega continua”- lo que hacemos en Mimecast en miras de modernizar la idea de e-mail, es automatizar todo el proceso.

Así como los desarrolladores automatizan su código casi de inmediato, una persona puede enviar cambios muy pequeños en tiempo real a su sistema de nubes. Una de las diferencias fundamentales es que el usuario no tiene que hacer diferentes versiones de una misma información.

- ¿Cuál es el futuro del correo?

- No se va a ir a ninguna parte. A menudo la gente se pregunta por qué existe todavía el correo electrónico. Todo el mundo está convencido de que se está usando Twitter y Facebook y de que ya no será necesario usar el e-mail.

La realidad es que tan pronto como usted tiene un trabajo hay una necesidad de mantener centralizadas las comunicaciones y se tiende a utilizar el correo electrónico porque es la única norma acordada por todas las empresas en el mundo como un medio de colaboración y comunicación.

El e-mail puede evolucionar muy rápidamente. En el escritorio de una persona que trabaja puedes ver que su uso le lleva cuatro o cinco horas diarias de su vida, dependiendo de la cantidad de trabajo e información que tenga.

El actual concepto del e-mail es obsoleto. Su evolución, que era de esperar, es mucho más colaborativa y transparente.

Si pensamos en Twitter como si fuera la punta de la transparencia y en el correo electrónico actual como en el medio menos transparente y cerrado, veo al correo electrónico transformándose a capacidades más amplias y centradas en el concepto de compartir información.

Página Siete

jueves, 5 de enero de 2012

Sixto Nolasco y su carismático perro Dior

“Mira… él no es un perro, es mi hijo”, dice Sixto Nolasco mientras el animal, pequeño y altivo como un rey, entra al parque acuático exclusivo meneándose, sin siquiera voltear. Es fin de semana de verano en Santa Cruz y Aqualand luce así: una fila de grandes y chicos con poca ropa esperando el turno para entrar, un estacionamiento abarrotado de vehículos de lujo expuestos al inclemente sol, jardines, piscinas azules grandes, chicas, medianas, otras más grandes, más piscinas, una isla-bar en una piscina. Tres toboganes gigantes, también abarrotados de desesperados críos por subir la adrenalina, baldes que derraman agua cada cinco minutos y sol. Sol abrasador, sol furioso, sol de trópico. “Usted tiene suerte, señor Nolasco. Es la primera vez que dejamos entrar a un perro”.

Dior camina casi de puntillas, enfundado en un traje de baño. Su comportamiento, acorde a su alcurnia, es intachable. No ladra, no se asusta al ver tanta gente, no corre como cualquier otro perro. Es una ‘celebrity’. Cuando la gente se le acerca, menea la cola recortada y se deja mimar por propios y extraños. De tanto en tanto, lanza un lengüetazo de agradecimiento, pero nunca pierde la elegancia.

Hace exactamente un año y ocho meses, Sixto Nolasco estaba en Miami, Estados Unidos, deprimido por la muerte de su madre. Un amigo psiquiatra le recomendó comprar un perro para derramar todo el cariño que –le dijo- tenía para dar. Él lo pensó. Ya había tenido dos mascotas y no quería volver a sufrir cuando murieran, pero decidió que era lo mejor.

El elegido en realidad era un Coocker Spaniel que se llamaría Snicker. Era marrón como el chocolate y estaba en la tienda de mascotas, sentado esperando a que alguien lo viera. Al lado estaba otro perrito gris, un Schnauzer acurrucado y hecho un ovillo, durmiendo. Sixto prometió volver para llevarse al Coocker, porque en ese momento no tenía el dinero.

Al día siguiente el cachorro gris estaba despierto. Sixto pidió alzar al Coocker y empezó a jugar con él, pero lo sintió frío. Luego pidió al otro y aquello fue una fiesta. El animalillo se le lanzó a los brazos y empezó a lamerlo, a jugar.

Entonces supo que en realidad no es el amo el que escoge al perro, sino el perro el que escoge al amo. “Estaba tan lindo, duro y elegante como una cartera de Christian Dior, por eso le puse el nombre”, recuerda.

Martes de invierno soleado en Santa Cruz. Otra vez una piscina, esta vez pequeña, con una palmera en una esquina. Vestido con un traje de mezclilla azul marca Hocico –como todos los que luce- Dior aparece por una puerta de vidrio negro, serio, con la barba crecida y la mirada altiva. Detrás llega Sixto, con gafas para sol y camiseta pegada al cuerpo. “Di, siéntate acá”, ordena y el can posa sus ancas sobre la silla blanca. Su educación no dura mucho. Pronto se levantará y saltará a la mesa, bajará como si sólo él fuera el dueño del mundo y dará vueltas por todas partes hasta cansarse y quedar como una estatua al lado del amo.
Cuando era pequeño –dice su padre- obedecía en todo. Ahora en cambio se siente independiente, grande. En el Hotel Royal de Santa Cruz, donde Sixto vive en un departamento, ya todos están acostumbrados a Dior. La única regla dura es que no debe entrar a la cocina. Después, disfruta de atenciones de los empleados que incluso lo sacan a pasear cuando el amo se va de viaje. Su rutina es sencilla: se levanta, sale a dar unas vueltas por el residencial barrio de Equipetrol, hace sus necesidades (las que por cierto Sixto levanta con bolsitas plásticas) y vuelve a casa.

Desayuna dos cucharadas de cereal sin azúcar, media cuchara de yogourt y retazos de piña. Su platito de plástico ahora está vacío, por lo visto a él le gusta esa dieta. Almuerza alimento balanceado y en la noche, dos o tres veces por semana, cena pechuga hervida, cortada en pedazos. Muy pronto cruzará con su novia, una Schnauzer cien por ciento pura como él, así que Dior empezará a comer proteínas, “para prepararse”.

Dos veces por semana –lunes y jueves- va al Club de Mascotas, donde se baña y le recortan el pelo: muy corto en el cuerpo y la cola, y mechones largos en las patas.

Le cuidan las cejas y la barba, característica de su raza. La veterinaria que allí le atiende es su tía y él ya está acostumbrado a su rutina. A papá no le gusta que huela mal ni que tenga parásitos, porque duerme en su cama. Y pareciera que él lo sabe porque se pasea orgulloso, sin causar incomodidad en los huéspedes. Hoy por ejemplo se ha acercado a un grupo de empresarios encorbatados que hablan en una mesa cercana. Y ninguno se molesta o le hace cara fea.

Sixto se ocupa de que él no se quede más de cuatro horas solo. Si aquello sucede, hay seis empleados que se ocupan ya sea de su alimentación o de sacarlo un momento de la esquina, donde tiene su cama: un espacio azul pintado con unos perritos caricaturescos parecidos a él. Quizá sus días más felices son los sábados, que sale casi todo el día con papá a la peluquería y se deja alzar y acariciar por delicadas manos de clientas ‘chick’.

Noche de glamour cruceño. Por la alfombra roja pasarán las celebridades que viven en la ciudad de los anillos. Sixto Nolasco está invitado junto a Dior. Ambos llegan y bajan de una limousina. El Schnauzer sabe que debe posar para las fotos. Se para, mira a todos lados, mientras la gente le grita y se emociona. “Él se preparó desde muy chiquito para ser una estrella, es como si se hubiera programado, como yo me programé cuando era niño. A él no le molestan las cámaras y sabe cómo pararse cuando van a fotografiarlo”, dice Sixto.

De vuelta a la piscina del hotel, pareciera que Dior sabe que no está ante tanta gente o por lo menos que no hay gente famosa alrededor. El amo le ordena que pose para que le tomen fotos y él no quiere. Se va tras él y cuando le cierran la puerta pone cara de tristeza, y se sienta a esperar que le abran.

Muchas veces le han pedido que sea la imagen del algún producto, pero Sixto no quiere. Dice que no le gustaría comercializar con él, salvo que la ganancia fuera a una obra de beneficencia. Y Dior está de acuerdo. Tal vez por eso algún domingo que no sale a pasear al mariposario o a otro lado con su amo, va a un hogar de niños. Al verlo, los pequeños se alegran y lo agarran, como si fuera un juguete. Él no se molesta, es más, sabe para qué está ahí. “Hay una niña que es cieguita a la que yo le digo Miss Bolivia, ni bien escucha mi voz, sale corriendo a buscar a Dior, para abrazarlo”.

Científicamente, un perro vive entre 12 ó 15 y aunque a él le falta mucho para llegar a esa edad, Sixto ya se prepara para ese momento. “Yo lo único que pido a papá Dios es que no sufra y que no tenga yo que hacerlo dormir”, dice. Dos veces ya estuvo internado y una de ellas estuvo a punto de estirar la pata. Se comió el relleno de un peluche y se le hizo una bola en el estómago. Tuvieron que operarlo y estuvo varios días delicado. Otra vez, le salió un granito en el labio, algo que una ‘celebrity’ no puede permitirse. Su dueño se puso una lámpara en la cabeza, para que él no se sintiera mal con la que le tocó llevar varios días.

Y es que si hay algo que no soporta Dior es salir mal vestido. En su pequeño guardarropa hay dos trajes de baño (uno de ellos es un bikini que luce en verano), 15 camisetas, nueve abrigos de piel y cuero, tres sombreros, cuatro bufandas y pijamas. Un día le regalaron un impermeable de plástico, tal parece que a él no le gustó y se negó a salir de la habitación hasta que se dieron cuenta del ‘look’ y se lo sacaron. “¡Mira! ¡Dior tiene vergüenza de salir mal vestido!”, le dijeron a Sixto.

Muy pronto el presentador de ‘No Somos Ángeles’ abrirá un negocio al estilo Hollywood, donde venderá ropa exclusiva para que el amo y la mascota combinen la vestimenta, por eso el can no debe engordar. “A mí me preocupa que mi asistente se lo lleve a su casa cuando yo voy a estar fuera muchos días, porque me lo devuelven gordo y él no puede estar así, imagínate”, dice.

Dior se toma muy en serio su papel. Estos días saldrá en el programa de chismes y farándula presentando notas del Miss Universo, en un segmento llamado ‘Dior News’. Ya tiene la indumentaria lista y la postura perfecta. Quizá lo único que le falta para ser “ideal” es que se le note la sonrisa de la que habla la revista Science, que en 2009 señaló que los animales también se ríen. Claro, él no es un animal, “es mi hijo y con él, no me siento solo”.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Twitter y su pésimo uso por los medios de comunicación

Mucho se ha discutido sobre si Twitter es un medio de información, una red social, una plataforma que nos ayuda a comunicarnos entre sí o un medio de expresión.

Básicamente es lo último. Twitter en estos últimos tiempos ha sido el medio de expresión más usado en lugares donde nadie se imaginaría que podía llegar, como Egipto, donde se levantó una gran revuelta. Muchos nos enteramos de lo que pasaba más por 140 caracteres que por los medios tradicionales. Igual pasó en marzo con el movimiento de M15 en España: los indignados de Nueva York. La lista sería larga.

Simplemente, Twitter no le pertenece a los medios sino a toda persona que tiene la necesidad de decir algo.

¿Quė hacen los medios tradicionales en las redes sociales o plataformas sociales?

Tuits como estos son los que muchas veces los medios hacen. Piensan que para sus followers (seguidores) podrían ser de interés, pero ¿qué valor informativo podría tener los mensajes navideños de los famosos?

Los medios tradicionales están desorientados, no monitorean a su audiencia, piensan que en las redes sociales o en Twitter pueden hacer lo mismo que es su publicación en papel.

Internet tiene una gran ventaja: por medio de un clic se tiene acceso a toda clase de información y formatos.

Twitter es la manera de acercar más rápido la información gracias al poder del link, liga o enlace, pero que no quiere decir que necesariamente tiene que ser un texto, sino que se puede presentar en formatos multimedia.

Pero Twitter no lo es todo, Twitter es solo un canal por donde viaja el mensaje. Las organizaciones de noticias tienen que tomar en cuenta que ahí es un medio más para acercar a la audiencia con la información.
Javier Darío Restrepo ha comentado que los medios no están para complacer a la audiencia sino que los medios tienen que cumplir con su función de informar.

Polémico su comentario, porque ante tantos cambios cómo llamar la atención a la audiencia. Pienso que esa es la tarea que directores, editores y reporteros tienen qué hacer.

En Twitter lo que en este momento es noticia en dos horas ya no lo será tanto…

martes, 27 de diciembre de 2011

Romario prolífico futbolista carioca

(Romario da Souza Faria; Río de Janeiro, 1966) Futbolista brasileño, uno de los mejores delanteros que ha dado el prolífico fútbol carioca. Tras un largo periplo por el fútbol europeo, regresó a su país para jugar en varios equipos de renombre y, a los cuarenta y un años de edad, alcanzó en 2007 la mágica cifra de mil goles, marca que hasta entonces ostentaba en solitario el legendario Pelé.

Nacido en un barrio de favelas de Río, su padre, aficionado al fútbol, fue además su primer entrenador en el equipo de barrio en el que Romario se formó desde los cuatro hasta los trece años. En 1981 fichó por el Vasco da Gama, donde jugó como aficionado hasta 1985, tras haber puesto ya de manifiesto su capacidad goleadora.

Bajo de estatura (no llega a 1,70 m) y de complexión discreta, suplió esas carencias con una habilidad, imaginación y fantasía singulares para un delantero centro. Su creatividad y flexibilidad en el área le valieron varios epítetos, pero él se quedó con la explícita definición del inefable Jorge Valdano: “Es un jugador de dibujos animados”. Hoy en día quizás hubiera dicho: “de la Play Station”. Poco trabajador, mujeriego y amante de la noche, parecía destinado a una carrera corta. Pero su capacidad para recuperarse hizo el resto, convirtiéndose en uno de los futbolistas más longevos que se marcó el reto de no retirarse hasta alcanzar la mágica cifra de los mil goles, que ostentaba en solitario Pelé. Cuando hizo pública su intención, muchos sonrieron por lo bajo.

En febrero de 1985 hizo su debut con el primer equipo y se convirtió en profesional. Era un goleador nato, por lo que en la temporada 1985-1986 dio el salto a Europa, en el PSV Eindhoven, con el que ganó tres Ligas y marcó 165 goles en 157 partidos. En 1992 su proyección internacional dio un salto cualitativo al fichar por el Futbol Club Barcelona, con el que en la temporada 1993-1994 ganó la Liga, consiguiendo el Pichichi con los 30 goles prometidos. Aquel año, además, se proclamó campeón del mundo y fue elegido por la FIFA el mejor jugador del torneo.

Su estancia en Barcelona duró sólo hasta 1996, año en que regresó a Brasil para jugar con el Flamengo. Regresó a España para jugar efímeramente con el Valencia Club de Fútbol, en el que apenas fue titular debido a su agresividad y vida disoluta. Por ello, tras ganar en 1997 su segunda Copa América, regresó al Flamengo, en el que sólo jugó la temporada 1998-1999. Aun así, en sus dos estancias en este equipo ganó dos campeonatos estatales, otras tantas Copas Guanbara y una Copa Mercosur, con una marca de 204 goles del Baixinho, como es conocido por sus compañeros y por la prensa especializada.
Por aquel entonces, aquel jugador tímido y reservado fuera del campo se sumió en una grave depresión, que sólo superó al regresar a “su” Vasco da Gama, en el que jugó la temporada 2000-2001, anunciando por enésima vez su retirada. Sin embargo, a finales de 2001 aceptó jugar algunos partidos con el Fluminense, que le ofreció una suma suculenta. Disputó empero 77 partidos y marcó 84 goles, pero sus habituales indisciplinas y su enfrentamiento con el entrenador, Alexandre Gama, propiciaron su despido el 20 de octubre de 2004. Anunció de nuevo que colgaba las botas. Sin embargo, abandonó el equipo escuchando las sirenas de las descomunales fichas que ofrecían los jeques árabes. Por ello en 2003 disputó varios partidos con el Al Saad de Qatar.

A su regreso, él mismo organizó un partido de homenaje a su persona que se disputó en el Coliseum de Los Ángeles, donde un equipo de veteranos brasileños se enfrentó a México, al que derrotó por 2-1. Parecía que a la tercera iba la vencida. Pero en 2005, a los treinta y nueve años de edad, el ave fénix volvió a resucitar de sus cenizas: regresó de nuevo al Vasco da Gama, con el que jugó la temporada 2005-2006. A pesar de su baja forma, se proclamó máximo goleador del campeonato, con 22 tantos. No había perdido su olfato goleador. Se había retirado de la selección el 28 de abril de 2005, después de ganar por 3-0 a Guatemala en São Paulo. En los 85 partidos jugados representando a su país, había marcado 71 goles.

Polémico por su dolce vita y por su ausencia de algunos entrenamientos, Romario siempre estaba en primer plano. Siempre hacía las cosas y los negocios sin consultar. De ahí los juicios en que se ha visto envuelto, como cuando en abril de 1995 tuvo que pagar una indemnización de 22.200 dólares a Arthur Antunes Coimbra, Zico, por haber utilizado su imagen en las puertas de los sanitarios de un bar que el Pichulín, como también es conocido, había abierto en Río.

Con una familia numerosa y su ancestral megalomanía, siempre necesitaba dinero. Por ello, en marzo de 2006 firmó un acuerdo con el Miami, equipo de aficionados de Estados Unidos, para jugar unos cuantos partidos. Una vez cobrado su cheque, a mediados de aquel mismo año firmó un acuerdo con el Adelaida United australiano para jugar cuatro partidos, por los que cobró 350.000 dólares.

El Vasco da Gama había firmado un acuerdo con el jugador para que terminara su carrera en el equipo de su vida. Fue entonces cuando Romario se fijó el reto de alcanzar los 1.000 goles. Su deseo era marcar el mítico gol mil en Maracaná, pero fracasó por dos veces. Finalmente, el 20 de mayo de 2007 consiguió la cifra en un partido contra el Sport Club de Recife, de penalti, igual que Pelé. Después, marcaría otros dos goles. Pelé celebró la gesta y felicitó a Romario, pero le advirtió: “Yo marqué 1.282 goles”.

Algunos medios pusieron en entredicho la cifra, incluso la FIFA, por lo que Romario presentó la correspondiente certificación de los clubes en los que había jugado: 324 goles con el Vasco da Gama; 204 con el Flamengo; 165 con el PSV Eindhoven; 53 con el Futbol Club Barcelona; 43 con el Fluminense; 22 con el Miami; 14 con el Valencia Club de Fútbol, 1 con el Adelaida, y 85 con la selección, además de los marcados en equipos de base y en partidos amistosos. Mil goles en 1.260 partidos, lo que daba un promedio de 0,8 goles por encuentro. Había cumplido su sueño y, ahora sí, no quería arrastrase más por los campos, pues en esos últimos partidos casi no se movió del área, esperando los pases de sus compañeros.

Pero Romario no será recordado sólo por esta gesta, sino por la bella factura de sus goles y por los premios que ha recibido a título individual: mejor jugador del mundo por la FIFA (1994); mejor jugador del Mundial de ese mismo año en Estados Unidos; mejor futbolista sudamericano (2000); máximo goleador de la Liga neerlandesa en tres temporadas y una en la española. Con Brasil, sobresalen su título mundial, sus dos copas América (1989 y 1997) y una Copa Confederaciones (1997).

Cuando ya daba por terminada su relación con el fútbol, el 3 de julio de 2007 aceptó integrarse (por deseo expreso de Michel Platini) en la Comisión Técnica de Desarrollo de la FIFA, encargada de analizar con visión técnica los eventos organizados por la máxima entidad futbolística, presidida aquel mismo año por el ex jugador francés. Y en octubre aceptaba también el cargo de entrenador del equipo de su vida, el Vasco da Gama.

Ello no le impediría dedicarse con mayor ahínco a la importante empresa de energía eléctrica de la que era uno de los principales accionistas, y le permitiría seguir con sus caprichos, como grabar algún disco o vestir pantalones vaqueros carísismos. Con cuarenta y un años y seis hijos con cuatro mujeres diferentes, la niña de sus ojos es la más pequeña, que tiene síndrome de Down. A ella dedica su mayor afecto, porque dice que así se siente feliz. Hasta hizo un llamamiento público para que los padres en idéntica situación se sientan orgullosos de sus hijos discapacitados.

jueves, 15 de diciembre de 2011

¿Por qué no debes casarte con un diseñador gráfico?

Todos los diseñadores llevamos dentro un artista más o menos reprimido, y en algunas ocasiones nuestra manera de ver las cosas puede ser algo diferente que la del resto de mortales, no es que seamos unos bichos raros, pero un poco “diferentes” si que somos la mayoría. Lo bueno del caso es que sabemos venderlo como algo exclusivo, algo in, aunque para el común de los mortales en algunas ocasiones lleguemos a ser cargantes al no entender la mitad de las cosas que admiramos o despreciamos por su diseño.

Es por eso que en Adventure Graphics han publicado una lista con 50 razones por las que no es conveniente casarse con un diseñador gráfico.

Son gente muy rara.
Hay miles de millones de ellos en el mundo.
Son egoístas y ególatras y siempre llevan la contraria.
Ganan sueldos bajos.
No aceptan críticas, las reciben pero no las asimilan.
Se odian entre si.
No saben sumar ni restar, mucho menos hacer cuentas en el supermercado.
No saben cambiar ni un foco sin hacer un croquis.
Les gusta ver los créditos completos de las películas (siempre ven películas raras que nadie conoce).
No dejan adornar nada en casa sin hacer una junta previa.
De todo hacen una tormenta (de ideas) en un vaso.
Nunca sabrás si sus papeles, credenciales, identificaciones etc… están adulterados.
Pueden hacer fotomontajes con tus fotos.
Guardan las revistas y todo lo que tenga dibujitos hasta juntar un basurero.
Idolatran a gente que nadie conoce (como Mr Kone, Andi Warhol, H.R. Giger, Luis Royo, Escher, Kandinski, Magritte, Dalí, etc).
Se sacan fotos casi a diario y ni siquiera salen completos.
Rayan todas las mesas con cutters.
Todo lo justifican a la izquierda, derecha y/o centro menos cuando llegan tarde.
Odian la tipografía “Comic Sans” (y aman la Helvetica).
Para todo usan las imágenes de la lotería.
Toman bebidas de todo tipo solo porque les gusta el envase (sobre todo energéticas ya que no suelen dormir mucho).
Se roban los carteles de la calle sintiendo que hacen una gracia.
Siempre traen las manos pintadas de algo.
Se enojan si les dices “bonito”, “feo” y “artista”.
Todo lo convierten en algo distinto a lo que en realidad es: (tarjetas en forma de billetes, billetes en forma de tarjetas…).
Fuman Camel solo por sus carteles nice.
No se visten sin consultar el Pantone y si les chuleas una combinación dicen cosas raras como “ahh es que son complementarios”, “es un contraste frío”.
Odian programas como el Publisher y el Excel.
Ven caricaturas.
Quieren salvar al mundo solo con un cartel.
Son geeks e infantiles.
Eso sí, son más cultos que los bobos, y eso que los bobos son muy cultos!
Ven documentales y van a museos.
Siempre están informados de todo a toda hora.
Aman las zapatillas de colores y extraños (y siempre medio sucios o pintados).
Les gusta la música bien rara, “indie”, “dream pop” (música que el resto de la humanidad no conoce).
Tienen sus chistes locales y se chutan cuanto ví­deo “in” pueden de YouTube.
Leen libros raros, cuentos de niños, de Semiótica…
Se pasan horas y horas en su cubículo, se ríen solos con su ordenador (generalmente mac), escuchando su música rara y su vida social depende de sus otros amigos diseñadores.
La mayoría son macqueros y ya tenían iPod antes de que tú supieras que existía.
Les gustan las camisetas con estampados raros y con chistes de diseñadores.
Tienen sus propias tiendas con mercancía selecta de diseñador gráfico.
Se quieren gastar TODO el sueldo en la Apple Store.
Se transforman en ogros cuando les dices que diseñar es saber dibujar.
Se quedan viendo objetos ordinarios y se ríen (es porque ya están pensando en algo).
Seguro que fuman hierba!.
Siempre dicen que pueden superar el trabajo de otros.
La pregunta del diseñador ¿Cuándo será el día que no le hagan un solo cambio a tus diseños?
Bailan eufóricos en la pista (sea del estilo que sea), y los que no bailan tienden a mezclar música, haciendo la competencia a los DJ’s.
Siempre tienen sueño porque trabajan todo el tiempo y más si están en una agencia.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Las “Cebras” singularidades de La Paz durante estos 10 años


El alcalde Luis Revilla y diversas personalidades del ámbito público de la ciudad de La Paz rindieron un merecido homenaje a los “jóvenes cebra”. La concurrencia compartió gratos momentos durante la celebración efectuada el 28 de noviembre.

Flores que adornan nuestra Linda ciudad de La Paz




Bellas imagenes de las flores y plantas en el centro de la ciudad de La Paz.

Catalogo Fotos Bolivia